01 enero, 2015

DESPEDIDA!

Cuando escribo esto, veo delante mío un árbol, en concreto un pino.
Se ve claramente sus fases de crecimiento. Incluso las bondadosas, donde tiene más rama, más verde, como también las fases más amargas, donde tiene muy poca rama, y si tiene, muy cortas y con poco verde. Pero en definitivo, el árbol crece…
Yo me siento como este árbol. A veces hay situaciones, circunstancias que favorecen mi crecimiento como persona y hay de otras que no me lo facilitan tanto… En las fases “amargas” es cuando aprendí que lo mejor es buscar apoyo y pedir ayuda. Pero en fin, como el árbol, sigo creciendo.

Quiero cerrar una etapa, para poder estar mejor yo, para poder seguir creciendo. Concretamente, quiero despedirme de un par de personas, personas que yo pensaba que eran amigas y en quienes confié plenamente en su momento. Antes de que pasarán a ser simplemente “cuerpos humanos”, sin significación especial cualquiera, ni buena ni mala, y sin que tengan ya cualquier tipo de influencia en mi vida personal, me gustaría darlas las gracias. Por todo el apoyo y ayuda que recibí de su parte, por los buenos momentos en familia, como también la cantidad de sonrisas que me regalaron. No me quitan lo bailado, frase significativa española. Pero, también, antes de despedirme, me gustaría decirlas un par de cosas que pienso que amigas no suelen o deberían hacer, cosa que gracias a ello, me di cuenta, que ellas en realidad no eran mis amigas. Pero quizás mi opinión les sirve para el futuro. 
Una amiga nunca te dejaría de hablar sin darte los motivos por ello. No escogería nunca el silencio ante la conversa. Una amiga antes de creer a cualquier otra persona, primero cree en ti y en lo que dices tu. La honestidad es sin duda una de las bases de cualquier relación. Tampoco hablaría nunca mal de ti, ni intentaría de influenciar tu vida privada después de escoger el silencio y la distancia. Una amiga nunca trataría mal a la pareja de su gran amistad, por respeto, por más si le cae bien o mal. Y una amiga nunca en la vida haría alianzas y paces con las personas que hirieron muchísimo sentimentalmente a su mejor amiga o amigo, ante de que ella o el mismo quiere hacerlo.  Por más si tu amiga está equivocada o no, nunca dejarías su lado. Supongo que esto es justamente la razón porque en general tenemos pocos amigos, ya que estos criterios me parece que no todo el mundo  entienda a partes iguales.
Feliz vida os deseo y agradezco la parte pequeña de felicidad que obtuve gracias a vosotras!




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